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Mallazo rompe el aislamiento digital a golpe de rock visceral con «Tocar el cielo» |
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El grupo montisonense estrena el segundo avance de su próximo álbum, un corte de rock festivo apoyado en metales y guitarras que anticipa sus últimas citas en directo del año en Huesca y La Muela antes de su gira de 2027. |
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| Hay algo de saludable insurgencia en la obstinación con la que ciertos conjuntos se empeñan en recordar que el rock no es un mero género musical, sino un antídoto frente a la apatía contemporánea. El combo montisonense Mallazo irrumpe de nuevo en la escena con «Tocar el cielo», una incontestable descarga de rock lúdico-festivo que se erige en el segundo adelanto de «Siempre igual», su tercer trabajo de larga duración programado para enero de 2027. Con una propuesta de profunda pegada orgánica que contrapone la tiranía del pantallazo infinito a la catarsis de la música en vivo, la formación aragonesa invita a desconectar los terminales para reconectar con la realidad a través de guitarras contundentes, metales festivos y una vitalidad inconfundible. Desde las trincheras del Cinca Medio llega este latigazo de voltios destinado a sacudir a una sociedad aletargada tras el cristal del smartphone. La banda, formada a comienzos de 2022 y que afianzó a fuego una identidad sonora distintiva donde los pasajes guitarrísticos conviven con el violín, la trompeta y el trombón, demuestra que su vocación escénica permanece intacta. Tras su debut «Sin bajar del autobús» en 2022 y la consolidación alcanzada en 2024 gracias al empuje de «Otra noche más», el grupo toma el relevo de su anterior entrega «Ya no duele» para facturar una composición de alto octanaje sin concesiones. |
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Grabado en las instalaciones de Ejea de los Caballeros bajo la dirección del productor y compositor Lorenzo Cortés Concha, este nuevo corte analiza una patología social de nuestro tiempo de forma directa y sin sermones adoctrinadores. El texto denuncia ese repliegue virtual cotidiano en el que las dinámicas de las redes sociales y el refugio algorítmico anestesian la experiencia presencial. Lejos del lamento nostalgioso contra la tecnología, la formación propone una auténtica celebración instrumental: apagar la pantalla y volver a pulsar el entorno tangible. La verdadera catarsis explota cuando la inercia del aislamiento se quiebra a base de un instrumento de madera, un trago reconfortante y la actitud indomable del rock and roll interpretado desde las entrañas. Todo ello viene enmarcado por una sección rítmica rotunda, vientos expansivos y melodías concebidas para el canto colectivo. La entrega audiovisual se acompaña en el plano óptico de un visualizer inspirado en el universo de los videojuegos que retrata la trampa digital de la que urge escapar. Con este lanzamiento, Mallazo evidencia su momento de madurez creativa en la antesala de sus próximas actuaciones en directo, que prometen intensidad a raudales: el 14 de noviembre ocuparán el Palacio de Congresos de Huesca en el marco del Festival Viva San Martín!, mientras que el 27 de noviembre desplegarán su repertorio en el Auditorio de La Muela compartiendo cartel con las leyendas Tako. Estas citas marcarán la conclusión del actual ciclo de la banda de Monzón, que prepara ya su próximo itinerario para el año 2027 con el fin de trasladar su propuesta por todo el territorio estatal. La certidumbre resulta transparente: la existencia requiere vivirse de frente y a volumen considerable. |
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| Con este puñetazo sobre la mesa, Mallazo consolida una posición singular en el ecosistema del rock estatal, demostrando que su fórmula de guitarras afiladas y vientos festivos es mucho más que un mero espectáculo escénico: es un alegato a favor de la presencia física, el contacto humano y la catarsis colectiva. En tiempos de pantallas frías e interacciones anestesiadas, la banda aragonesa reafirma que el directo directo y sin trampas sigue siendo la única trinchera capaz de devolvernos la vida a golpes de voltios |
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